jueves, 22 de enero de 2009

La decisión de reestructurar una deuda debe ser de carácter comercial, no moral, y deberá tomar en cuenta lo siguiente:

Necesidades financieras y operativas para sustentar un plan de negocios viable

Efecto sobre los accionistas y acreedores

Efecto a corto y mediano plazo sobre las operaciones y acceso a financiamiento

Impacto en el mercado del anuncio de reestructuración

Efecto de dilatar la decisión

Analizar Endeudamientos

Identificar endeudamientos y sus características

Obligaciones negociables vs. Créditos bancarios

Ranking

Existencia de garantías reales

Características de los acreedores

Entender marco contractual y jurídico del endeudamiento

Mecanismo de consentimiento

Mecanismo de aceleración

Existencia de incumplimiento

Derechos del acreedor de iniciar una demanda judicial

Analizar Posibles Alternativas

En base al análisis de las necesidades financieras y operativas del deudor y del marco jurídico y contractual de su endeudamiento, se analizan las opciones más adecuadas:

Resolución propia

Acuerdo extrajudicial

Proceso concursal

 

Identificar Herramientas de Resolución

Para aumentar capacidad de pago

Recortes de gastos operativos

Ventas de divisiones/operaciones/activos no críticos

Nueva infusión de capital

Para reducir el servicio de deuda

Descuento (Haircut)

Reducción de tasa de interés   

Aplazamiento de amortizaciones

Entrega de participación accionaria

Preparar un Plan de Negocios

Debe ser viable a mediano plazo (no tener que volver a negociar al poco tiempo)

Los supuestos deben ser pulidos, realistas y conservadores

Las malas noticias las tiene que dar el deudor, y no deducirlas el acreedor

Debe considerar los probables objetivos de los acreedores

Idealmente, debería incluir más de un escenario de reestructuración

 

Contactar Acreedores Principales de Cada Clase de Acreedores

El propósito es invitar al grupo de acreedores principales para explicar que pasó y como se piensa salir del problema

En el caso de tenedores de obligaciones negociables, el deudor no puede exigir la divulgación de la identidad de los dueños verdaderos (beneficial owners) de esas obligaciones

Los participantes deben estar limitados a un número tal que garantice cierta agilidad en la negociación

Los participantes deben representar a todas las clases de acreedores

Comenzar la negociación

Tanto en un proceso concursal como en un proceso de acuerdo extrajudicial se persiguen los siguientes objetivos:

Respetar los privilegios de los acreedores, incluyendo el trato igual a los acreedores que pertenecen a la misma clase.

Preservar los activos y operaciones del deudor

 

Acuerdo Extrajudicial
vs. Proceso Concursal

El proceso concursal tiende a ser más recomendable en reestructuraciones más complejas

El proceso concursal es una alternativa válida de resolución cuando hay seguridad jurídica; si no, se puede convertir en un instrumento de amenaza contra la resolución de la reestructuración

Acuerdo Extrajudicial
vs. Proceso Concursal (cont.)

Acuerdo Extrajudicial
vs. Proceso Concursal (cont.)

Diferencias entre deudores corporativos y soberanos

Disponibilidad de un proceso concursal

Obligaciones fiduciarias y contractuales de gerentes

Accionistas

Control sobre el manejo gerencial

Actores diferentes

Consideraciones políticas y sociales

 


Tags: deuda, finanzas, reestructuracion

Publicado por Desconocido @ 12:55
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